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El CSN predice que en Marisma de Mendaña es escasa la presencia de Cesio-137 |
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martes, 23 octubre 2007 |
 | El CSN, adelantándose a los resultados finales de sus mediciones, predicen que la presencia de cesio-137 (altamente radiactivo) es "limitada" en Marismas de Mendaña. A pesar de las 7.000 toneladas depositadas allí con motivo del accidente de Acerinox en el año 1998, y que se tenían que cubrir con una capa de arcilla. En la imagen se puede ver en pantalla como los medidores llevados por Greenpeace identifican precisamente la presencia de Cesio-137 en la zona.
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El CSN vaticina que el informe sobre la radiactividad en Mendaña confirmará la "limitada" presencia de cesio 137
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) aseguró hoy que los valores actuales de radiactividad del material "inertizado" contaminado con cesio 137 procedente del accidente de Acerinox en Cádiz de 1998 y vertido en el Centro de Recuperación de Inertes (CRI-9), en las marismas de Mendaña de Huelva, "pueden calificarse de poco significativos, sin que quepa esperar grandes variaciones en las lecturas siguientes", confirmándose de este modo la "limitada" presencia de cesio 137.
Y es que técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) llevarán a cabo hoy un estudio en el denominado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) número 9, ubicado en las Marismas de Mendaña, en Huelva, para analizar el estado del material que fue ubicado en dicha zona tras el accidente de Acerinox en Cádiz de 1998.
Fuentes del CSN informaron a Europa Press de que la visita que en el día de hoy llevarán a cabo en la zona técnicos de este organismo "ya estaba programada" con anterioridad a lo manifestado por Greenpeace sobre la existencia de fugas del isótopo radiactivo cesio 137 al río Tinto "procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox".
Según los datos en poder del CSN, el último informe analizado por este organismo, de fecha 18 de septiembre de 2007 y correspondiente al segundo trimestre del año, "vuelve a concluir que la presencia de cesio 137 se mantiene limitada y en valores muy inferiores a los permitidos".
En este sentido, este informe concluye que "tanto en el punto de muestreo situado en el Arroyo de la Nicoba como en el del río Tinto, las concentraciones de cesio en agua han sido inferiores a 120 bequerelios por metro cúbico", y recuerda que el protocolo para el control de la radiactividad en agua de consumo establece que la concentración debe ser inferior a 11.000 bequerelios por metro cúbico.
Y es que, de forma trimestral, el CSN recibe resultados de estos parámetros procedentes de los 20 puntos de muestreo que cubren la zona y entre los que se encuentran dos estaciones de seguimiento situadas en el río Tinto y Arroyo de la Nicoba. En este sentido, el CSN evalúa los resultados de este programa y realiza las correspondientes inspecciones de forma periódica al emplazamiento, participando en el análisis y seguimiento un total de diez expertos --cinco del CSN, dos de Egmasa y tres de Geocisa--.
Estas mismas fuentes señalaron que, en 2001 y tras el vertido de material inertizado contaminado con Cesio-137 en el Centro de Recuperación de Inertes (CRI-9) de Huelva, el Ministerio de Industria comunicó a Egmasa, previo informe del CSN, que la medida más favorable era normalizar la zona colocando una capa de arcilla de 1,5 metros de altura sobre los dos frentes de vertido.
Asimismo, indicaron que Egmasa fue instada a garantizar la restricción de los usos del terreno y las aguas de la zona y a desarrollar un plan de vigilancia de la contaminación radiactiva a largo plazo, al menos durante 30 años, que supervisa y controla el Consejo de Seguridad Nuclear.
Así, desde finales de 2001 Egmasa lleva a cabo un plan que incluye la vigilancia de las aguas subterráneas, superficiales, sedimentos y organismo indicadores.
FUENTE: Europa Press |